Vinos para maridar en verano

Llegadas estas fechas del periodo estival y con un par de meses por delante de sufrir las altas temperaturas que el astro sol nos impone, es momento de cambiar nuestra dieta y adecuarla a los tiempos que nos acompañan y que el fatigado cuerpo nos pide.

Por este motivo os proponemos una serie de vinos, que junto con nuestro menú estival, sean el perfecto maridaje para una comida ideal.

Inicialmente, y para gustos los colores, dejaremos de lado vinos como los reserva o gran reserva, ya que por sus propias características son vinos más adecuados para comidas calientes más propias del invierno como asados, guisos o platos de cuchara.

Cordero Sacramenia

Por este motivo adecuaremos el plato más apetecible para estas fechas al tipo de vino.

Vinos blancos: Para no entrar en muchos detalles como procedencia, tipo de uva, índice de azúcar….etc y hacer un megapost interminable. Los dividiremos en dos tipos: Tranquilos y Espumosos.

Blancos tranquilos: son lo que no poseen gas carbónico, es decir, burbujas apreciables en su degustación. Vamos, los blancos normales como Verdejos, Albariños, Ribeiros, Riojas….etc.

Su correspondiente maridaje son platos de pollo, puede ser en ensalada, mariscos cocidos o a la plancha, pastas frías o pescados blancos.

 – Blancos espumosos: En este grupo incluiremos todos aquellos que posean gas carbónico, independientemente del nivel de atmósferas que estos posean ya sean de aguja, cava, perla….etc. En este punto si los subdividiremos por su contenido en azúcar.

– Para platos con contenido en grasa como pastas con carne, carpacho o carnes a la barbacoa, muy habituales en verano, un Brut Nature o Extra Brut.

– Con las ensaladas con pomelo u otros cítricos, pollo al limón o guacamole un Brut o Seco.

– En platos de Marisco, vieiras o zamburiñas un Reserva o Gran Reserva ayudarán a potenciar su agradable sabor.

– En platos ligeros estilo sopas frías ya sea gazpacho o salmorejo, ensaladas o pescados un espumoso Joven es ideal.

– Como última propuesta para postres o platos dulces su mejor acompañamiento es un Brut Mature o Semi-Seco.

Vinos Rosados: Son aquellos vinos que se elaboran con uvas tintas y blancas, y no mezclando vino tinto con blanco. No confundir con los Claretes. Son de fama conocidos los de aguja, navarros, Cigales, Riojas,….etc. entre otros. Aclarados estos dos puntos veamos su maridaje.

Los vinos rosados servidos entre los 8° – 14°, según el tipo, son ideales para acompañar pastas, mariscos, pescados blancos, salmón, ahumados y arroces principalmente.

Vinos tintos: Como hemos comentado anteriormente dejaremos a un lado los Reserva y Gran Reserva para centrarnos en los jóvenes y Crianza. Obviamente tampoco entraremos en vinos por regiones, tipo de uva o denominación de origen. Simplemente por su envejecimiento.

Tintos jovenes o Semicrianza: Son aquellos del año o “cosecheros”,  sin paso por barrica o con un paso inferior a 6 meses. Suelen ser más frescos y menos complejos que el resto pero no por ello menos apetecibles. Hay Ribera, Rioja, Bierzo, Campo de Borja, Jumilla….etc. de uva Tempranillo, Garnacha, Mencía,…etc. Vamos de todos los tamaños, formas y colores como diría aquel.

Para este tipo de vinos lo ideal son embutidos, quesos curados y semicurados, carnes blancas, pescados azules o cenas de picoteo.

Tintos Crianza: Son los que han pasado por barrica por un periodo mínimo de un año hasta un máximo de tres. En ocasiones también son “afinados” en botella en la bodega.

Por sus características los vinos de crianza son ideales para las carnes rojas, buey, caza menor, quesos curados, paté o foie.

Como último consejo comentar que está es una propuesta acorde con las características según los tipos de vino, y que el maridaje perfecto es con el que cada uno se sienta satisfecho. Buen maridaje.

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